Madonna Catacumba PriscilaLa tradición belenistica en el occidente cristiano, se refleja cada Navidad en las casas, iglesias y centros públicos de nuestras ciudades. Pero, ¿Qué es un belén? Un Belén es la representación plástica del nacimiento de Jesús.

La primera representación que se conserva del nacimiento de Cristo esta datada en el siglo II de nuestra era. Apareció en la Catacumba Priscila, un cementerio romano-paleocristiano, que se encuentra en la Via Salaria dentro de la ciudad de Roma. En el aparecieron algunos frescos de especial importancia, como ejemplo podemos citar, además de la primera representación de la Virgen María, la de la Anunciación.

En el fresco de la Virgen María, esta aparece vestida con una túnica de manga corta y lleva un velo. Sostiene entre los brazos al Niño Jesús y está sentada en un asiento sin respaldo. Sobre el personaje que tiene frente a ella se ha discutido mucho, siendo la explicación más aceptada la que lo identifica con el profeta Isaías, dado que apunta a una estrella que está pintada entre la Virgen y el profeta, la cual se entiende que es la estrella de Belén. Con ella se inicia la tradición belenistica en el occidente cristiano.

San Francisco de Asís y la tradición belenisticaBelén de Greccio

El siguiente gran hito en la historia del Belén es la primera celebración navideña en la que se montó un nacimiento. Tuvo lugar en la Nochebuena de 1223, en una cueva próxima a la ermita de Greccio, en Italia. El autor fue San Francisco de Asís y contaba con un pesebre sin niño y un buey y una mula reales.

A estas representaciones teatrales de la natividad, le siguieron representaciones talladas en madera.

La primera documentada es de 1252 en el monasterio franciscano de Füssen, en Baviera (Alemanía).

El más antiguo que todavía se conserva es el del Museo de la basílica de Santa María Mayor en Roma. Fue esculpido en piedra a petición del papa Nicolás IV en 1288.

Las primeras representaciones en piedra y madera

En el siglo XIV, los franciscanos italianos y posteriormente las clarisas y los capuchinos consolidan la tradición belenistica en el occidente cristiano.

Utilizaron la representación del humilde nacimiento del Mesías como elemento de predicación. La práctica, que no tardo en extenderse por la Europa mediterránea, sobre todo, fue primero eclesiástica, después aristocrática y por ultimo popular.

Belén esculpido en piedra

Los nobles italianos hacen rápidamente suya esta representación de la Natividad. El primer portal de Belén domestico parece que fue instalado en 1567, en la región de Nápoles, por la duquesa de Amalfi.

Durante la Revolución Francesa toda práctica religiosa fue prohibida en Francia, por lo cual, las familias celebraban la Navidad instalando un portal del Belén en sus hogares.

El belén Barroco

El impulso definitivo de los belenes se produce con la aparición del Barroco. Y especialmente a partir del siglo XVIII con la aportación de artistas como Giuseppe Sanmartino, Bernardo Legarda o el español Francisco Salzillo.

En este periodo, el auge de la escultura y la incorporación del espacio escénico y los detalles introducen el belén en las casas señoriales.

En 1860, ya en el siglo XIX, surge en Wenns, Austria la primera asociación belenista. Y un siglo después (1955), en el Segundo Congreso Belenista Internacional es aprobada la definición de “belén”: “Representación plástica y objetiva del nacimiento de Jesús mediante la disposición de un país visto de manera panorámica”.

España y la tradición del Belén

De 1300 data la primera representación del nacimiento en España, que tuvo lugar en la catedral de Barcelona.

Los belenes son fomentados por los franciscanos en la España del siglo XV. En el siglo XVI, se monta el Belén de Coral en el Monasterio de las Descalzas Reales de Madrid, que todavía se conserva. Empiezan a destacar autores de belenes, como Martínez Montañés en el siglo XVI y Luisa Roldán, La Roldana, en el XVII.

Belén de Salzillo

En las navidades de 1760, Carlos III, dejó con la boca abierta a niños y mayores de la sociedad española del dieciocho, con el Belén traído de Nápoles por el Borbón. Más tarde, escultores españoles como, los valencianos Estévez Bonet y José Ginés Marín y le murciano Salzillo, contribuyeron a la construcción del llamado “Belén del príncipe”, ya que se hizo para Carlos IV, hijo de Carlos III. Muchas de cuyas figuras se conservan aún en el Palacio real.

Del siglo XVIII es, por ejemplo, la representación que todavía se expone en la Iglesia de Santa María en Laguarda (Álava). Un belén barroco, con figuras de tela, madera y cuero articuladas.

Esperamos que nuestro post os haya inspirado para ir preparando el belén de la próxima navidad 2021. En controladores.net contamos con todos los elementos necesarios para la construcción de vuestro belén.