En 1759 llega a España, procedente de Nápoles, el nuevo Rey de España Carlos III. Aficionado al belenismo en su época napolitana, el monarca lo popularizó en nuestro país y dejó a su hijo Carlos IV un lujoso belén napolitano al que poco a poco se fueron añadiendo piezas nuevas hasta alcanzar, según algunas crónicas, las casi 6.000 figuras.

Si todo esto te suena a historia remota, no tienes más que ir cualquier Navidad al Salón de Alabarderos del Palacio Real de Madrid y descubrir que hablamos del Belén del Príncipe, uno de los belenes napolitanos más famosos de España. ¿Lo conoces?

Detalle Belén Napolitano del Palacio Real

 

Los avatares de la Historia en un belén napolitano

Aunque oficialmente se conoce como Belén Napolitano del Palacio Real, sus orígenes hacen que todavía se le siga llamando Belén del Príncipe, pese a que su escenografía y figuras han mutado drásticamente. De hecho, uno de los rasgos característicos de este tipo de belenes es que su escenografía aumenta y cambia de un año para otro.

La Guerra de Independencia contra el invasor francés provocó en 1808 la pérdida de buena parte de sus componentes, así como posteriores expolios y robos como los vividos durante la Primera República. En 1988 se encontraron en dependencias del Palacio Real algunas piezas antiguas de este Belén, que fueron restauradas por técnicos de Patrimonio Nacional e incorporadas a la representación.

Curiosas figuras en el Belén Napolitano del Palacio Real

Previo permiso real, cualquier “plebeyo” podía visitar el Belén del Príncipe durante los siglos XVIII y XIX, incluso durante los primeros años del XX, convirtiéndose en una costumbre típica de la Navidad madrileña. Actualmente, el Belén del Príncipe se expone todas las navidades en el salón de Alabarderos del Palacio Real, conservando unas 80 figuras de las originales y habiendo incorporado otras de época posterior; incluso réplicas realizadas a principios del siglo XXI.

 

Numerosos artistas para el Belén del Príncipe

El Belén del Príncipe es un típico belén napolitano que trata de representar las costumbres del pueblo. Cuando los sucesivos monarcas lo montaban en palacio, reservaban una habitación al belén; primero en el Palacio del Buen Retiro y después en el Palacio Real. La escenografía era muy importante, por lo que en su configuración original participaban numerosos obreros de la época: desde albañiles hasta joyeros pasando por escultores o carpinteros. Pintores de cámara o arquitectos de Palacio se encargaban del montaje del Belén.

Detalle Belén Napolitano del Palacio Real

Según diferentes fuentes, la Real Manufactura de Porcelana de Capodimonte, fundada por el propio Carlos III, realizó las originales figuras del Belén, adornadas con lujosos ropajes y joyas de oro, plata y coral. Se fueron incluyendo también complementos diversos: pequeñas construcciones, instrumentos musicales, vajillas…

Posteriormente a mitad del siglo XIX también se trajeron unas figuras de Génova, dando al Belén su peculiar mezcla de estilos. Ya en 2002, Patrimonio Nacional encargó a 2 proveedores napolitanos las réplicas de otras 250 figuras como las del belén original; al mismo tiempo, Armando Pisaitelli y Franco Mancini se encargaron de la nueva escenografía. Cada montaje incorpora nuevas figuras y escenas dependiendo de la temática escogida cada año.

 

Las figuras del Belén del Príncipe

De entre las 80 piezas originales conservadas por Patrimonio Nacional, destaca el Misterio con San José, la Virgen y el Niño, compuesto por artistas españoles, como los Ángeles; las figuras genovesas de los Reyes Magos, de singular belleza el cortejo del rey Baltasar; los ángeles, en madera policromada; o la Anunciación con su grupo de pastores.

Si hay algún elemento destacable aparte de los personajes clásicos, podemos mencionar el carácter exótico de algunos de los animales incluidos, como los típicos camellos o los menos habituales elefantes, debido posiblemente al conocido interés de Carlos III por la zoología.

La escena de la matanza de los inocentes, con figuras de gran crudeza realizadas en barro policromado, destaca por su dramatismo. Posteriormente se han ido incluyendo figuras que representan el folclore y las costumbres de las distintas épocas de la historia que el Belén del Príncipe ha podido vivir.

Como curiosidad, el año pasado el belén incluyó escenas de Francisco de Goya y la figura del propio Carlos IV. Protagonistas, como ya lo fueron los Jardines Reales en 2017 con la reproducción del Estanque de los Chinescos y la Fuente del Espinario o el ambiente ilustrado del Madrid de Carlos III en 2015.

Visitantes en la Sala de Alabarderos del Palacio Real

¿Conocías la historia del Belén del Príncipe, uno de los belenes napolitanos más bonitos de España? Si quieres visitarlo esta Navidad, permanece atento a su calendario de apertura: es de acceso gratuito, pero suele cerrar su último pase sobre las 17 horas. Normalmente se mantiene hasta el 7 de enero y cierra 25 de diciembre y 1, 5 y 6 de enero. ¡Cuéntanos tu experiencia!