Patrimonio Cultural Inmaterial

Continúa de enhorabuena el belenismo en España desde que diese comienzo este año 2022. En las vísperas de la Epifanía del Señor, los Reyes Magos trajeron el pasado miércoles 5 de enero un regalo muy especial. La Dirección General de Bellas Artes, que depende del Ministerio de Cultura, anunció en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el comienzo de los trámites para declarar el belenismo como manifestación representativa del patrimonio cultural inmaterial. Y ahora, el Real Decreto 481/2022 lo reconoce definitivamente desde el pasado martes 14 de junio. Justo en la semana en la que la Iglesia Católica conmemora la solemnidad del Corpus Christi.

Patrimonio Cultural Inmaterial

Esta declaración debía ser acordada por el Consejo de Ministros en el máximo plazo de un año. Finalmente han bastado cinco meses para ello, tal y como informa el BOE de este pasado miércoles 15 de junio.

Para lograr este empeño, era muy importante que el belenismo se entendiese desde dos puntos de vista. El primero, como un arte en el que distintos autores modelan y crean las figuras que integran los paisajes de los belenes. Y el segundo, como una tradición popular de siglos en la que se trasmite, de generación en generación, la costumbre de instalar un belén. Esta última idea también viene realizándose, en las últimas décadas, mediante las asociaciones culturales de belenistas.

Es fundamental, así mismo, que jamás caiga en saco roto que el belenismo no es sólo un Patrimonio Cultural Inmaterial, sino que es una expresión de naturaleza religiosa. Escenifica el nacimiento del Hijo de Dios, el Niño Jesús, concebido en las purísimas entrañas de la Virgen María, por lo que se trata claramente de un hecho sociológico.